miércoles, 23 de noviembre de 2011

HAGAMOS UN TRATO


Si alguna vez adviertes
que te miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoces en los míos
no pienses que deliro,
piensa simplemente que puedes
contar conmigo.
Si otras veces me encuentras
huraño sin motivo,
no pienses que es flojera,
igual puedes contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar contigo,
es tan lindo saber que existes,
uno se siente vivo,
y cuando digo esto,
no es para que vengas corriendo en mi auxilio,
sino para que sepas que tú
siempre puedes contar conmigo.
Mario Benedetti.

EL ALMA EN LOS LABIOS



Cuando de nuestro amor la llama apasionada
dentro de tu alma amante contemples extinguida
ya que sólo por ti la vida me es amada,
el día en que me faltes me arrancaré la vida.
Para envolverte en besos quisiera ser el viento
y quisiera ser todo lo que tu mano toca :
Ser tu sonrisa, ser hasta tu mismo aliento
para poder estar más cerca de tu boca.
Vivo de tu palabra y eternamente espero
llamarte mía como quien espera un tesoro.
Lejos de ti comprendo lo mucho que te quiero
y, besando tus cartas, ingenuamente lloro.
Perdona que no tengo palabras con que pueda
decirte la inefable pasión que me devora :
Para expresar mi amor solamente me queda
rasgarme el pecho, Amada y en tus manos de seda
dejar mi palpitante corazón que te adora.
Medardo Ángel Silva.


martes, 22 de noviembre de 2011

FRASES DE AMOR

      Al pie de una fotografía se leía la siguiente inscripción: “Tu imagen y la mía junto al mar: recuerdos de amor que el tiempo no podrá borrar”

     Cuando los cánticos de los pájaros te despierten, no podrás contener esas lágrimas de amor que brotarán de tus ojos al evocar mi partida.

      Cada vez que me sentía solo iba a buscarte. A cuánto amigo hallaba preguntaba por ti. Veía con insistencia la puerta de tu casa; mas tú ni siquiera asomabas a tu ventana.

     ¿Te acuerdas de aquellos proyectos que hacíamos cuando creíamos amarnos? Dónde están las promesas que me hiciste, ¿se las llevó el viento? ¡Cuánto siento por el tiempo que perdí!

      No necesito la luz del sol, insignificante estrella comparado con tus ojos; pues tengo suficiente con el brillo de tu mirada para iluminarme.

     Te confieso amada mía, mis labios jamás te dijeron mentira alguna, porque en mi corazón sólo hay sinceridad desde que tu camino y el mío se cruzaron.

      Déjame, amada mía ser amo de tu corazón y esclavo de tu amor, deja que mi llanto riegue el suelo que pisas para que nunca vuelva al desierto de tu indiferencia.

      En el universo de mi existencia eres la estrella en torno a la cual giro con la única esperanza de alcanzarte; en otras, misteriosa y divina agua que sacia mis anhelos y deseos.

     Tanto esperar por tu parte una palabra, una esperanza, un solo gesto hacia mí. Después de hacerme temblar  con la espera, ni una promesa que acariciar, después de tanto aguantar desaparecer como agua en la arena. Tanto querer, tanto sufrir, tanto entregaremos a una ilusión que ahora se pierde entre las estrellas. Adiós mi amor.

     Calmé tus amarguras, compartí tus penas, alimenté tus ilusiones, pretendí compartir tu vida con la mía, lloré tu partida: no te olvidaré nunca.

domingo, 20 de noviembre de 2011

¿QUÉ HICE PARA QUE TE ENAMORES DE MÍ?


¿Qué hice yo para que te enamores de mí?
Es la pregunta que siempre me hago
una y otra vez,
y no encuentro respuestas.

Qué viste en mí,
qué te gustó, qué fue
qué fue.

¿Mi delgadez?,
Siempre fui así, no fue por eso;
¿Mi alegría?,
¡Qué va!, si no soy alegre,
¿Mi altura?
Sólo soy un poco más que bajo,
pero no creo;
¿Mi hermosura?,
No, no, qué va; siempre fui feo,
¿Mi sinceridad?,
Nunca si para todos soy un mentiroso.
¿Mi trato?,
Este uhm si siempre fui un bruto
¿Mi inteligencia?
Peor si…
Me lo puedes explicar tú;
Tal vez, si me lo dices con tus palabras
Pueda acallar esas interrogantes
Pero sabes;
es una alegría inmensa,
saber que me amas
y con eso me haces muy feliz.



¡ADIÓS PARA SIEMPRE!


No te olvidaré nunca. Por donde camino no falta un recuerdo tuyo. A veces tengo la impresión de estar caminando contigo, de estar hablando contigo, de estar viendo tus ojos... Te quise mucho. Tú lo sabías. ¡Cuántas veces traté de comprenderte! ¡Cuánto luché por ti! Pero ahora todo es diferente. Mis sentimientos han cambiado. Las hogueras de amor que ayer encendiste en mi corazón fuiste apagándolas poco a poco. ¡Increíble! Parece un sueño. Yo que pensaba unir mi vida con la tuya, formar un hogar, tener hijos, enfrentar el mundo contigo, tengo que decirte adiós. ¡Amada mía! ¡Adiós para siempre! ¡Qué tengas suerte y seas feliz!

PENSANDO EN TI


Estando aquí, pensando en ti,
no puedo sacarte de mi mente ni de mi corazón.
Si pudiera verte feliz un instante
si pudiera hacerte reír,
cuánto daría por ese momento,
tal vez sólo quiero verte contento.
No puedo dejar de pensar en ti
y sé que este amor sólo me hará sufrir.
Por ti yo cambiaría la vida
por ayudarte a olvidar lo pasado,
los malos ratos vividos.
No sé ni cuando ni cómo,
pero todo el tiempo estaré junto a ti.





ME RECORDARÁS LLORANDO


Me recordarás llorando, cuando sientas este frío y la soledad, mis recuerdos llenarán tu mente y aunque quieras defenderte golpearán tu corazón, tus lágrimas mojarán el suelo y será porque me estás recordando.
Me recordarás llorando, cuando a solas en tu cuarto el recuerdo caiga entre tus brazos, arrullarás mi nombre y cantarás canciones que una vez yo te hice escuchar. Buscarás mis recuerdos y mis besos, y recordarás cada momento; compararás tu pasado y tu presente, y llorarás porque aún sigo en tu mente.
Me recordarás llorando, cuando en las noches mires las estrellas y como por arte de magia brille más aquella estrella que tú misma bautizaste con mi nombre. El recuerdo llegará, tus lágrimas caerán, y será porque me estás recordando.
Me recordarás llorando, cuando en las noches aparezca entre tus sueños y aunque no lo creas te diré "ya no te quiero", sentirás al mundo entre tus hombros y poco a poco aplastaré tus sueños.
Me recordarás llorando, en tus días de soledad y en tus noches de tristeza, culpándote de tu gran error.
Me recordarás llorando, porque no habrá otro que tenga el don de mis caricias, el arte de mi comprensión y la sutileza de mi generosidad.
Me recordarás llorando, porque me perdiste, y al hacerlo, perdiste no sólo mi amor sino todo lo que significaba en tu vida.
"Qué pena, yo tan sólo perdí mi tiempo y la falta que originaste en mis recuerdos".